Los estúpidos de hoy, los tontos de ayer

Germán Garmendia, el tonto

Hace varios meses fui a una conferencia de emprendimiento organizada por Endeavor Chile, en la que Boris Kraizel, uno de los talentosos fundadores de Buscalibre.com, relató su experiencia de emprendimiento: sus comienzos, sus equivocaciones, sus miedos, sus dificultades, sus éxitos. Había muchos jóvenes. Entre ellos, otros emprendedores. También había profesionales con ganas de iniciar algo, estudiantes universitarios bastante curiosos, y también había un buen número de estudiantes secundarios invitados especialmente por Endeavor para entusiasmarlos un poco con esa fantástica vida que es crear empresas.

Después de la estupenda conferencia de Boris, en la que nos habló, entre otras cosas, del importante apoyo de sus padres en un comienzo; de la desesperación de no ganar dinero y de tener que esperar y esperar, con esa persistente tentación de abandonar al ver a tantos compañeros de su generación bien instalados y cómodos en sus empleos; de lo importante además que era “contratar lento y despedir rápido” y de apoyarse en un buen socio, sobre todo un socio trabajador, con el cual uno se lleve bien… Fue una muy buena conferencia, la verdad. Al final, sin embargo, vinieron las preguntas. Recuerdo una. En realidad, es la única que recuerdo, por desgracia. Digo “por desgracia”, porque fue una pregunta muy mala. Y es que con las cosas malas sucede lo que podría llamarse el efecto Bill Clinton. Bill hizo muchas cosas buenas en su vida, de seguro, pero lamentablemente, los que no somos tan jóvenes, lo recordamos sólo por una cosa y no tan buena.

En fin, fue así que sólo recuerdo esa pregunta. Uno de los jóvenes secundarios tomó el micrófono y le pidió a Boris que le diera un buen consejo sobre cómo, un joven incomprendido como él (o sea, él mismo, el que estaba preguntando) podía vencer esa enorme barrera de “estupidez” e “incomprensión” que el mundo adulto le presentaba, porque le parecía imposible lograrlo…

Antes de proseguir quisiera aclarar que la redacción inteligente de la pregunta me pertenece. El joven “incomprendido” se tomó bastante más tiempo para decir lo mismo, con una buena dosis de muletillas, interjecciones, quejidos, ruidos varios, redundancias y falta de vocabulario. Dicen que Dios es omnipotente, porque puede crear cosas de la nada. Aquel joven quizá era medio divino, medio omnipotente, pues la verdad es que me dio la sensación de que lo que dijo provino exactamente de la nada…

Bien. Cuando logré entender lo que el joven “divino” e “incomprendido” había preguntado, como que se me nubló la vista y me puse violento. Se me vinieron malos pensamientos, pensamientos asesinos y carniceros, y no logré poner mucha atención, desgraciadamente, a lo que respondió Boris, que por lo demás se veía muy calmado, muy dueño de sí mismo.

Con el tiempo he logrado armar el rompecabezas y reconstruir en algo lo que respondió Boris. Me atrevería a asegurar que dijo algo así como que él le debía mucho a sus profesores de la universidad (adultos todos), lo mismo que a sus padres, que lo apoyaron en su camino, y ni qué hablar de los directores de Endeavor Chile, que le dieron una mano con su experiencia y amistad, y le ayudaron a conseguir financiamiento. Creo que respondió, en resumen, que lejos de ser un obstáculo para su vida, los adultos habían sido el apoyo necesario para salir adelante, y que nadie por ser adulto es tonto; ni nadie por ser joven, genial.

Me pareció una buena respuesta y la comparto. Los adultos tontos de hoy no lo son por ser adultos, sino porque fueron los jóvenes estúpidos de ayer. Se cosecha lo que se siembra, y si las fértiles tierras de la juventud se dejaron sin trabajo, sin cultivo, la adultez no será mejor. Si nada entra, nada sale.

Una vez oí decir a un notable escritor chileno que “a los cuarenta, cada uno es culpable de su propia cara”. ¡Qué palabras más ciertas! A los hombres inteligentes y nobles, su inteligencia y su nobleza se les nota: en la cara, en la sonrisa, en el porte; en la forma de caminar, de trabajar, de ser amigos, de hablar… ¡de hablar!

Es cierto, hay quienes no son capaces de darse cuenta de estas diferencias… ¿Cómo puede entenderse esto? Un ejemplo personal puede ayudar. En mi caso, cuando yo era un joven aprendiz de guitarrista, no sabía distinguir entre un Paco de Lucía y un Carlos Ledermann, dos guitarristas flamencos. Un genio de la guitarra el primero, y un buen músico, pero un guitarrista normalito el segundo. En un principio, sin embargo, para mí eran iguales. Sencillamente no era capaz de percibir las diferencias. Con el tiempo, en la medida en que me fui haciendo un mejor guitarrista, comencé a notar esas diferencias abismales. Realmente abismales. Aprendí a distinguir a un genio de un guitarrista del montón, e incluso aprendí a reconocer la diferencia que había entre dos genios, como Paco de Lucía y Vicente Amigo.

Así, con la inteligencia y la nobleza moral pasa exactamente lo mismo. Sólo somos capaces de distinguirla en la medida en que nosotros mismos nos vamos haciendo más inteligentes y más nobles. Por eso Aristóteles decía que sólo el hombre virtuoso era capaz de entender el bien.

El joven de la foto de este artículo se llama Germán Garmendia, es chilenoy tiene un programa en Youtube que se llama “Hola, soy Germán”. Lo ven poco más de 11 millones de jóvenes, seguramente incomprendidos como aquél de marrasSí ésa es su cara y así se gana la vida. ¿Notan algo extraño en él? ¿Sí? Ánimo entonces. Hay esperanza. Si no quieres ser como él ponte a trabajar y haz algo con tu vida, que la vida no es sólo para ganar plata, comer, dormir y reproducirte. Estudia, lee, viaja, escribe, emprende cosas, aprende cosas, piensa, piensa, reza… Deja esos videojuegos, deja esas siestas largas, deja esa sitcom y esa teleserie. No vayas a terminar con la misma cara que Germán, porque los adultos tontos de hoy, recuerda, fueron definitivamente los jóvenes estúpidos de ayer.

One Response to “Los estúpidos de hoy, los tontos de ayer”

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  1. Maria says:

    Germán Garmendia no solo es un youtuber es una persona con sueños le encanta tocar musica y va tras sus sueño tiene esperanza y aunque es un joven y talvez hace vídeos,pero esos vídeos le dan alegría a muchas personas, cuando estas muy triste te sientes que no eres parte de algo el te hace que te rías y que se te olvide tus problemas por un momento, es una persona que intenta luchar por lo que el cree y no tiene o es mala persona el a viajado por muchos lugares y es sabio uno de los jóvenes mas grandes que pude conocer

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